El atractivo del código abierto en época de contracción económica

Durante el 2016, el 60% de las iniciativas de proyectos de TI requirió demostrar ahorros de costos, lo que se transformó en un impulso para la utilización del código abierto como componente de los proyectos. La principal ventaja está dada por la capacidad de generar un escenario de colaboración con el fabricante de software y el integrador, poniendo foco en el desarrollo del trabajo conjunto centrado en el crecimiento del negocio. Desde la industria señalas que este tipo de herramientas tienen un comportamiento contracíclico, siendo atractivo en escenarios de incertidumbre o contracción económica.

Google, Twitter, Facebook, eBay y Pinterest son algunas de las grandes compañías de internet que han apostado por el desarrollo abierto de sus aplicaciones. Del mismo modo, Android es el sistema operativo que domina con un 88% de participación, lo que da cuenta de la expansión que ha experimentado el desarrollo de aplicaciones en plataformas abiertas en los últimos años.

En un inicio había muchos mitos en torno a las soluciones que ofrecía el código abierto, porque se pensaba que no tenían suficiente nivel de soporte empresarial, y por ello, solo era utilizada en las casas o en las universidades, estas barreras ya no existen. Gran parte de esa transformación se debió a la rentabilidad de las soluciones. Hoy, el código abierto está inmerso en ambientes productivos y en industrias como la banca, servicios financieros, telecomunicaciones, gobierno, donde antes no se pensaba que pudieran estar adoptados.

El bien común es imprescindible para cualquier economía. Sin un acceso abierto al conocimiento y a la información, a los servicios públicos y a la comunicación, no se puede organizar una sociedad.

Elinor Ostrom, ganadora del Premio Nobel de Economía, demostró que cuando los ciudadanos gestionan infraestructuras y recursos compartidos como un espacio común, a menudo en consulta con las instituciones públicas, ello conduce a un modelo sostenible, tanto ecológico como económico. Igualmente, un modelos de gestión procomún es capaz de integrar la diversidad, el conocimiento y la riqueza de la comunidad local. Es capaz de tener en cuenta la complejidad de las motivaciones y compromisos humanos, mientras que la lógica del mercado reduce todo a un precio, y es insensible a los valores o las motivaciones que no son inspirados por las ganancias.

En las últimas décadas, la gestión del procomún ha adquirido una nueva dimensión a través del movimiento del software de código abierto y toda la cultura de los bienes comunes digitales.

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