Open Industrial Linux

NXP Semiconductors, empresa fabricante de semiconductores además de uno de los líderes mundiales en soluciones de conectividad seguras, que se creó el 31 de agosto de 2006 a partir de la división de semiconductores de la empresa holandesa Philips, ha anunciado la creación de OpenIL, una distribución de Linux destinada a la automatización de fábricas inteligentes.

Su principal objetivo es proporcionar seguridad de grado industrial a través de la computación confiable, software reforzado, operaciones criptográficas y ofreciendo seguridad de extremo a extremo.

OpenIL está ayudando a marcar el comienzo de una nueva tendencia en la automatización de fábricas inteligentes conocida como Industria 4.0. Una visión conocida como “fábrica inteligente” que se inició en Alemania y ofrece características tales como alta flexibilidad, auto-optimización, autoconfiguración, autodiagnóstico y soporte inteligente para el trabajador.

También proporcionará Kernel de Linux en tiempo real, desarrollado profesionalmente, probado y validado. Además, OpenIL es compatible con la última tecnología de redes sensibles al tiempo (TSN). También facilita que los OEM (fabricantes de equipos originales) agreguen su propio software a través del sistema de archivos Linux.

El proyecto tiene las siguientes ventajas:

  • 100% de código abierto.
  • Expertos líderes en la industria.
  • Campo probado. Cada lanzamiento se prueba rigurosamente en entornos industriales en sistemas de producción.
  • Plataforma cruzada.
  • Bien documentado y apoyado.
  • Evolución continua.

Open Industrial Linux incluye:

  • Xenomai: un marco de trabajo en tiempo real para Linux.
  • Utilidades de configuración de red XML y NETCONF.
  • Sincronización de tiempo de precisión utilizando gPTP.
  • Drivers de Ethernet para TSN.
  • Soporte para servicios de Edge Computing.

Con este tipo de proyectos podemos comprobar cómo a medida que han pasado los años Linux ha ido adquiriendo la capacidad de adaptarse a cualquier tipo de proyecto, yendo desde los smartphones hasta las supercomputadoras pasando por el campo industrial.

Deja un comentario